Comportamiento

El Spitz Japonés (Nihon Suppitsu) no es precisamente una raza muy conocida en occidente, en cambio sus primos Samoyedo o American Eskimo si son mucho más famosos.

El Spitz Japonés es bastante listo, juguetón, audaz, reflexivo, tranquilo y tiene fama de ser prudente. Le gusta estar con niños siempre y cuando no lo traten como un juguete. Es protector y afectuoso con sus dueños y muy desconfiado con los extraños. Es un perro siempre vigilante que a la mínima irregularidad avisará a sus dueños a base de ladridos.


Origen

Los orígenes del Spitz Japonés son bastante inciertos, apenas se tienen datos de esta raza pero lo que sí está claro es que la raza provienen de los perros tipo Spitzde color blanco que llegaron a Japón hacia 1920. Los japoneses empezaron a desarrollar esta raza así que, como consecuencia de la selección local, en la isla nipona se formó esta nueva variedad de Spitz.


Caracteristicas

  • Altura a la cruz: entre 30 y 35 cm
  • Peso: aproximadamente 10 kg
  • Capa: blanca
  • Aptitudes: perro de compañía

El Spitz Japonés es un perro blanco, pequeño y de pecho ancho y profundo. La cabeza es de tamaño mediano y un poco redonda. El hocico es puntiagudo pero no demasiado largo ni demasiado grueso. Porta unas orejas, insertadas altas, son pequeñas, triangulares y erguidas. La cola, de inserción alta y longitud media, la tiene enroscada sobre el dorso. El pelo exterior es recto y el subpelo suave y espeso.


Cuidados

Debido a su pequeño tamaño, el Spitz Japonés se adaptara perfectamente a la vida familiar, a este perro le gusta salir al aire libre y correr de vez en cuando. Es necesario ejercitarlo tanto física como mentalmente.
Este no es un perro complicado de adiestrar pero el dueño se debe mostrar firme y coherente en sus acciones. Es necesario que el perro sepa quien es el jefe de la manada, si el perro domina al dueño puede que acabe padeciendo problemas de comportamiento y se vuelva destructivo  y mordedor. 
Hay que cepillar al Spitz con frecuencia, sobre todo en época de muda.

El Spitz Japonés no padece graves defectos o enfermedades hereditarias, la mayor preocupación para los dueños es que sufra luxación de rótula.