Enseñarle a sentarse

 

Haz que tu perro esté parado. 

El propósito de enseñarle a sentarse es que tu perro pase de estar parado a sentarse, no que siga sentado. Dirígete a tu perro o aléjate de él para hacer que se pare.

Posiciónate en su línea de visión. 

Párate directamente en frente de él de modo que su atención se concentre en ti. Deja que vea que tienes un bocadillo en tu mano dominante.

 

Haz que el perro enfoque su atención en el bocadillo. Comienza con el bocadillo sostenido a un lado. Levanta esa mano en frente de su nariz para que pueda olerlo y luego ponlo a la altura de su cabeza.

  • Cuando sostengas el bocadillo por encima de la cabeza del perro, la mayoría de ellos se sentarán de manera natural para tener una mejor visión.

Dale el bocadillo inmediatamente y elógialo. 

Sigue la rutina del clicker con el bocadillo o el elogio o simplemente prémialo y elógialo. Di “Bien hecho” cuando realice la orden que le das. Al principio podría ser lento, pero ofrecerle más bocadillos y elogios acelerará su respuesta.

  • Asegúrate de no elogiarlo hasta que esté realmente sentado. Si lo elogias cuando aún está a punto de sentarse, no sabrá qué es lo que quieres.
  • Asimismo, asegúrate de no elogiarlo por levantarse, sino se comportará de esa manera en lugar de sentarse.

Si tu perro no se sienta con la técnica del bocadillo, puedes utilizar la correa y el collar. 

Párate a su lado, mirando a la misma dirección que él. Ejerce un poco de presión hacia atrás en el collar para hacer que se siente.

  • Quizá tengas que alentarlo para que se siente empujando levemente sus patas traseras. Mientras lo haces, inclínalo levemente hacia atrás con la ayuda del collar.
  • Apenas se siente, elógialo y recompénsalo inmediatamente.

No repitas la orden.

 El perro debe responder a la primera frase, no a la segunda, tercera ni cuarta. Si no se comporta de la manera deseada a los 2 segundos de darle la orden, refuérzala con la ayuda de la correa.

  • Al principio del entrenamiento, nunca le des una orden que no puedas reforzar. De lo contrario, corres el riesgo de que te ignore debido a que no eres continuo y la orden no tendrá sentido.
  • Crea un significado positivo para el perro con elogios y consistencia.[7]

Elógialo cuando se siente de manera natural.

 Busca momentos del día en los que tu perro se siente por cuenta propia. Elogia ese comportamiento y muy pronto se sentará para llamar tu atención en lugar de saltar o ladrarte.