enséñale a pararse

 

Entiende el valor de la orden para ponerse de pie. 

El valor de las órdenes para sentarse y esperar parece algo obvio, pero al principio quizá no entiendas por qué la orden de pararse es importante para tu perro. No la utilizarás a diario, pero te servirá a lo largo de la vida de tu mascota. Por ejemplo, un perro que puede estar tranquilo estando parado es el paciente ideal en una clínica veterinaria o el mejor cliente en una peluquería.

 

Prepárate para la sesión de entrenamiento. 

Agarra su juguete favorito o prepara un puñado de bocadillos para hacer que tu perro te preste atención y para recompensarlo por aprender la orden. Si quieres enseñarle la orden para que se pare, primero ponlo en la posición para echarse. Deberá pasar de estar echado a parado para conseguir su juguete o el bocadillo.

 

Capta su atención. 

Debes convencerlo para que se pare haciendo que siga al juguete o el bocadillo. Sujeta el juguete o el bocadillo frente a su cara a la altura de la nariz.

  • Si se sienta, pensando que obtendrá una recompensa, hazlo de nuevo, pero con el bocadillo o el juguete a una altura ligeramente menor.

Aliéntalo a seguir tu mano. 

Aplana tu mano con la palma hacia abajo. Si tienes un bocadillo, sujétalo con el pulgar puesto contra la palma. Comienza con la mano en frente de su nariz y aléjala algunos centímetros. La idea es que el perro se pare mientras sigue tu mano.

  • Quizá al principio necesites utilizar la otra mano para alentarlo a levantarse desde la parte inferior de su cadera para que tenga la idea de lo que le ordenas.

Elógialo de inmediato. 

Apenas se pare, elógialo y prémialo. Si bien aún no has empezado a utilizar la orden verbal “párate”, puedes emplearla mientras lo elogias, por ejemplo, “¡te paraste!”.

Agrega la orden verbal “párate”. 

Al principio, solo tratarás de que tu perro se pare al seguir la mano que sostiene el juguete o el bocadillo. Cuando haya dominado el concepto, comienza a incluir la orden “párate” en las sesiones de entrenamiento.

Combina esta orden con las demás. 

Hay muchas formas de combinar las órdenes. Después de hacer que tu perro se pare, puedes agregar la orden para que espere o permanezca quieto en caso de que quieras que se quede ahí durante periodos más prolongados. También puedes utilizar la orden “siéntate” o “abajo” para que haga algunos ejercicios y aumentar gradualmente la distancia entre tú y tu mascota. Con el tiempo, tu perro podrá obedecer estas órdenes desde el otro lado de la habitación.