Enséñale a acostarse

 

Atrae su atención. 

Consigue algunos bocadillos o un juguete y busca a tu perro. Sostén el juguete o el bocadillo a la vista para que se concentre en ti.

Utiliza el bocadillo o el juguete para alentarlo a que se acueste. 

Hazlo moviendo el juguete o el bocadillo en el suelo frente a él, entre sus patas delanteras. Deberá seguirlo con la cabeza y su cuerpo hará lo mismo poco tiempo después.

Elógialo inmediatamente. 

Cuando el vientre del perro esté apoyado en el piso, elógialo y dale el bocadillo o el juguete. Sé preciso con tus elogios. Si lo haces a la mitad del camino, el perro aprenderá ese comportamiento.

Aumenta tu distancia.

 Una vez que haya aprendido el comportamiento con la promesa del bocadillo, aléjate un poco más. La señal para que se agache será tu mano extendida (mirando hacia abajo), moviéndola hacia abajo desde la parte frontal de tu cadera hacia tu lado.

  • A medida que el perro se acostumbre a acostarse, agrega la orden verbal “abajo” o “acuéstate”.
  • Siempre elógialo apenas recueste su vientre en el suelo.
  • Los perros interpretan bien el lenguaje corporal y aprenden las señales de manos con bastante rapidez.

Alarga la orden “abajo”. 

A medida que tu perro adquiere confianza con la orden “abajo”, haz una pausa de algunos segundos antes de elogiarlo y recompensarlo para así alentarlo a que mantenga esa posición.

  • Si salta para recibir el bocadillo, no se lo des, sino recompensarás su último comportamiento.
  • Comienza de nuevo y el perro entenderá que quieres que permanezca echado en el piso, siempre y cuando seas constante.

 

No te inclines sobre tu perro. 

Una vez que tu mascota haya entendido la orden, párate recto cuando se la des. Si te le acercas, solo se echará cuando te inclines sobre él. Con el tiempo, tu objetivo será que lo haga al darle la orden desde el otro lado de la habitación.