Comportamiento

El Ca de Bestiar o Pastor Mallorquín es un buen pastor de ovejas pero también desempeña tareas de guardar, agrupar o guiar cabras, vacas, mulas, caballos y cerdos. Tradicionalmente, los pastores les hacían a sus perros collares de madera de almez y los decoraban con tachones de metal, costumbre que nos ha llegado hasta hoy, en que este collar se ha convertido en un complemento característico de la raza.

El Pastor Mallorquín es un perro vigilante a lo que pasa a su alrededor. Es desconfiado con los extraños, noble, inteligente y valiente, aptitudes que lo convierten en un buen perro guardián. toda esa desconfianza hacia la gente que no conoce, se transforma en apego, fidelidad y cariño hacia sus dueños. Aprende rápido y de joven pero puede ser un poco reservado y tímido. Es una raza que resulta bastante independiente.

 


Origen

Hay varias opiniones sobre el origen del Ca de Bestiar. Algunos aseguran que procede de perros peninsulares cruzados con diferentes perros mallorquines, como el Podenco Ibicenco y el Perro de Presa Mallorquín. En cambio, otros argumentan que procede de los perros de guerra egipcios. Aunque la mayoría de expertos apuestan por un origen mezclado. Tradicionalmente este perro se ha empleado en el campo mallorquín como guardián de rebaños.


Caracteristicas

  • Altura a la cruz: de 66 a 73 cm en el macho
  • Peso: unos 40 kg en el macho
  • Capa: negra
  • Aptitudes: perro de pastor, de guarda y de defensa

El Ca de Bestiar es un perro resistente, musculoso, fuerte y ágil. Tiene un cuerpo bien proporcionado y robusto. Sus orejas triangulares son pequeñas en relación al tamaño de la cabeza, las tiene plegadas y un poco separadas de la cara. Tiene la cola implantada en horizontal y larga hasta el corvejón. Dentro de la misma raza existen dos variedades: de pelo corto y pegado a la piel y perros de pelo largo y un poco ondulado en la espalda. Este pelo tiene que ser suave, duro, fino y negro.


Cuidados

El Ca de Bestiar no necesita muchos cuidados específicos. Como todo perro, es importante que haga ejercicio diario y que se le cepille el pelo regularmente.
También es importante controlar su relación con los extraños.

Al ser un perro grande, el Pastor Mallorquín puede padecer displasia de cadera.