Comportamiento

En un principio el Boyero de Flandes se utilizaba para conducir rebaños y como perro de tiro. En la actualidad se usa como perro guardián. Por su magnifico olfato también es utilizado como perro de de rastreo

El Bouvier de Flandes es muy enérgico, inteligente, tierno y reflexivo. Le gusta mucho jugar y participar en las actividades de los adultos. Se ha de enseñar a los niños cómo deben tratar al perro, de esta manera se convertirá en un perro muy protector y delicado con ellos. El Bouvier  tiene una gran confianza en sí mismo y necesita la compañía humana, no le gusta que le dejen solo. El aburrimiento puede hacer que su carácter se vuelva compulsivo o destructivo.


Origen

Hay varias teorías sobre el origen del Bouvier des Flandres. Una afirma que la raza desciende del perro de las turberas, un animal salvaje que fue domesticado poco a poco por el hombre y la otra sostiene que en el siglo XVI este perro fue llevado a Flandes por los españoles, asunto que no esta nada claro. A pesar de los diferentes puntos de vista, los especialistas creen que a lo largo del siglo XIX este perro recibió sangre de Barbet.


Caracteristicas

  • Altura a la cruz: machos de 62 a 68 cm y hembras de 59 a 65 cm
  • Peso: de 27 a 40 kg
  • Capa: leonado o gris (a veces atigrada o carbonada)
  • Promedio de vida: catorce años
  • Carácter: tranquilo y vigilante

 

  • Aptitudes: guía de rebaños, guarda y defensa
  • Necesidades del espacio: indispensable un jardín

El Boyero de Flandes es un perro fuerte, robusto y compacto. Lo caracteriza su barba, el mostacho y unas cejas frondosas levantadas. Tiene las orejas colocadas altas y en los países donde es legal, son cortadas en forma de triángulo, lo cual es una barbarida. La cola se le suele cortar hasta la segunda o la tercera vértebra y a veces nacen ejemplares sin ella. Su pelo tiene un aspecto desareglado, siendo la capa exterior áspera y seca y el subpelo fino y espeso. El color puede ir de leonado a negro, incluyendo sal y pimienta, gris y atigrado.


Cuidados

A lo largo su crecimiento, el Boyero de Flandes necesita un dueño firme pero no autoritario, hay que hacerle comprender que no es él el que manda. La falta de liderazgo y de adiestramiento puede hacer que el perro desarrolle malos hábitos y comportamientos no deseables.

Es un perro bastante hiperactivo y solo se siente a gusto cuando está al aire libre, lo ideal es tenerlo en un jardín donde pueda campar a sus anchas.