Escena del desierto

1 rocas, piedras con trozos afilados dispuestas en el mismo lado con el mismo ángulo, lo fijamos a la base con aguaplas sujetándolo con piedras pequeñas acuñadas por debajo mientras seca la más

2 arena, arena fina dispersada sobre una capa de cola blanca

3 relieves arenosos, se forma haciendo fluir la cola entre la arena antes de que seque

4 colas de arena, capas finas de arena y cola amontonadas al lado del cráneo, esperamos 15m. Entre capas

5 gramíneas del desierto, grupos de cerdas de una brocha de afeitar

6 plantas del desierto, hechas a partir de varillas de plástico

7 charca seca,  ligera  depresión abierta en la base cubierta de cola y arena, superficie lisa

8 baro resquebrajado, aplicamos una capa delgada de cola espesa y espolvoreamos con arena, repita mientras la cola este blanda, apriete con el dedo, al retirarlo levantaran las placas

9 resquebrajaduras, las abrimos en la arena con una cuchilla afilada

10 cráneo, espalda de la carcasa de plástico modificada, los cuernos hechos de varilla de plástico curvada y se pegan en los agujeros de las mangas, perforamos las orbitas de los ojos, añadimos una nariz de plástico delgado lo rellenamos con masilla, una vez seco raspamos para simular la textura

11 plantas rodadoras, estropajo metálico trabajado entre los dedos

12 cantimplora, proceden de una maqueta, las coreas son del metal de un tubo de paste de dientes

13 monstruo de gila, esculpido en un bloque de pasta odontológica de moldear, lo mojamos mientras lo trabaja para que no se rompa

 


Realización practica

 

Colocamos las rocas en una esquina de la base y las pegamos

 

 

Abrimos en la base la depresión correspondiente a la charca

 


 

Añadimos la arena y formamos el relieve, enterando las rocas con realismo

 

 

añadimos piedrecitas, plantas y cardos del desierto

 


 

Cubrimos el fondo de la charca con baro cuarteado

 

 

Hacemos grietas superficiales junto a la charca un día después de haber echado arena dentro

 


 

Colocamos el cráneo, las plantas rodadoras y la cantimplora

 

 

Formamos colas de arena tras las plantas y el cráneo, pintamos el monstruo de gila por separado y lo pegamos después

 



Pintura del diorama

 

lo primero que hacemos es pasar aguaras limpio por toda la superficie, para dar después lavados de blanco, siena tostada y amarillo claro, todo oleo, lo aplicamos con un pincel de marta grande, dejamos que fluya libremente mezclando las tonalidades y fundiendo los bordes, aplicamos varias capas hasta lograr el color base, usaremos blanco para destacar la arena, marones y amarillos claros para destacar las irregularidades, para simular sol intenso pintamos sombras densas bajo las rocas, realzamos los detalles de la superficie de la roca pasando por encima un lavado de marrón oscuro y a continuación aplicando un tono pálido, iluminamos el borde de las rocas para acentuar el contraste con las sombras, aplicamos un lavado oscuro a las grietas y a continuación las grietas del borde, para simular un ultimo vestigio de suelo húmedo mezclamos un poco de barniz brillante con pintura verde oscuro y lo aplicamos en el fondo de la depresión. fundimos las raíces de las garminias del desierto con el suelo mediante un lavado oscuro, añadimos sombras baso las hojas, colocamos las plantas rodadoras aplicando sombra tostada en seco sin dejar goterones, aplicamos una sombra pálida debajo de cada planta rodadora, iluminamos de blanco la superficie superior, el cráneo le damos un color base de blanco roto y después un sombreado tostado para acentuar  su forma, lo dejamos secar y raspamos en algunos sitios para simular el hueso pelado, pintamos el monstruo de gila antes de sujetarlo bajo la roca, debemos crear una piel brillante de aspecto real con colores fuertes