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En mayo de 1941 el Bismarck realiza varios ejercicios con el Prinz Eugen
En mayo de 1941 el Bismarck realiza varios ejercicios con el Prinz Eugen

   

El 13 de mayo, poco antes del amanecer, el comandante en jefe de la flota, el almirante Gunther Lutjens cruza la pasarela y sube a bordo del Bismarck seguido de un sequito personal. La llegada del almirante no pasa desapercibida para los miembros de la tripulación, Lutjens es uno de los oficiales más influyentes de la marina alemana. Con un carácter y unas maneras más propias de oficiales de la primera guerra mundial. No en vano el almirante es un excelente táctico y un brillante analista, así que la mayor parte de la tripulación creen que contando con su presencia a bordo podrán hacer frente a cualquier problema




Grupo de reflectores de popa situados en el puente superior
Grupo de reflectores de popa situados en el puente superior

 El comandante en jefe de la flota ordena que el navío se prepare para realizar los ejercicios con el objeto de comprobar la cadena de mando entre sus oficiales y los del Bismarck. Unas cuantas horas después tiene suficientes motivos para convencerse de que todo marcha según lo establecido y regresa a tierra a bordo de una lancha rápida, antes de marchar ordena que el Bismarck participe en las practicas de suministro de carburante con el crucero pesado Prinz Eugen que acaba de incorporarse a la operación Rheinubung, el almirante insiste de que la trasferencia de combustible se realice por encima del casco, ya que se trata del
único método que mantiene al barco libre respecto al barco de suministro, en caso de que el enemigo se acerque, basta con soltar las mangueras y alejarse a toda máquina

La aéreo nave del Bismarck sobrevuela la zona y realiza varios ejercicios
ofensivos, que termina de repente al atardecer al descubrirse un grave fallo en la grúa de babor. El primer oficial, el capitán de fragata Hans Oels comunica a Lindemann que en tales condiciones el lanzamiento y recuperación de los botes y la aeronave resulta imposible, el capitán detiene los ejercicios y dirige al navío hacia la rada para descargar parte del combustible y así reducir el calado para entrar en el puerto, dado que la reparación en el mar es imposible puesto que tienen que desmontar la grúa y sacarla del barco




Foto tomada unos dias antes del inicio de la operacion Rheinubung
Foto tomada unos dias antes del inicio de la operacion Rheinubung

 

Los marineros se tienen que dar mucha prisa en la descarga de combustible, el problema es el mal tiempo reinante en la zona y estar parado junto a la rada (muelle flotante anclado fuera del puerto) implica un riesgo considerable. Está claro que la avería de la grúa supondrá otro retraso más en la operación Rheinubung.

La tarde del 14 de mayo, el capitán informa a sus superiores y manda un telegrama secreto a varios departamentos del OKM (alto mando naval) y al segundo almirante de la flota

“Capacidad de combate restringida por avería en la grúa de babor provocada por daño en par próximo al motor de izado. Problemas con grúa indicado en varias ocasiones.
Causa de la avería localizada. Reparación a bordo imposible. Quizás retirar la grúa del barco para reparación. Tras vaciado del carburante para reducir carga, entrada en Gotenhafen prevista a las 15:00. Imprescindible la presencia ingenieros Demag (la empresa encargada de la construcción del Bismarck) y permiso para reparación urgente “

El mensaje es claro y se nota el enfado del capitán y la cosa empeora con el
informe de otros problemas surgido durante las operaciones.

El mensaje de Lindemann causa un gran revuelo en algunos departamentos de la marina, nadie duda del retraso será inevitable, pero cuanto tiempo nadie lo sabe.

Las instrucciones quedan obsoletas al día siguiente dado que la avería es seria y para complicarlo más los barcos cisterna que tenían que cargar con el carburante sufren un considerable retraso y no se presentaran hasta la mañana siguiente.






La popa del Bismarck, fotografiado en Kiel en 1940
La popa del Bismarck, fotografiado en Kiel en 1940

  La decisión del almirante es clara, las tareas de reparación deberán realizarse antes de partir así que la operación Rheinubung deberá posponerse una vez más, finalmente el Bismarck entra en el puerto y atraca a las 16:45. Los trabajos en la grúa enlienzan de inmediato.

Los problemas con la grúa resultan ser menos complicado de lo que en un principio parecía.
El 16 de mayo se terminan las labores de reparación y se comunica  la situación al mando de la flota, poco después se reciben nuevo anuncio “Flota preparada para la operación Rheinubung el 18 de mayo a las 00:00, de acuerdo con las ordenes el Bismarck y el Prinz Eugen se internaran en el estrecho del Gran Belt la tarde del 19 de mayo, para encontrarse más tarde con dos buques cisterna del mar del norte, el Weissenburg y el heide, cada uno con 7000 toneladas de carburante





Desde la bahia de Scapa Flow partieron los barcos ingleses que darian caza al Bismarck
Desde la bahia de Scapa Flow partieron los barcos ingleses que darian caza al Bismarck

 

La tripulación no puede más que especular sobre el destino del Bismarck y se hacen apuestas de los barcos que acompañaran al Bismarck pero nadie lo sabe más que el capitán y los altos rangos. En total están embarcados 2.200 hombres incluidos los 103 oficiales y los 1.962 suboficiales
en el barco también se encuentran miembros del alto mando así como periodistas analistas y fotógrafos de guerra.

Por la noche, el comandante de la flota recibe un mensaje del grupo norte. El vuelo de reconocimiento fotográfico sobre Scapa Flow indica que dos acorazados, un portaviones y una docena de navíos pequeños y por tanto enemigos potenciales del acorazado Bismarck, el hecho más preocupante
es que solo han visto dos acorazados de los tres que habitualmente se suele
ver. Se piensa que puede estar en alta mar.




Uno de los pequeños hangares
Uno de los pequeños hangares

   

Los buques cisterna eran una bomba en potencia, sobre todo cuando iban cargados de combustible y los dos buques cisterna tenían que alcanzar la posición prevista el 22 de mayo. El día 16 después de otra revisión
se confirma la buena disposición del Bismarck para entrar en combate ya nada que detenga al Bismarck para iniciar su primera misión contra la flota inglesa.
La mañana del 17 de mayo, el Bismarck continua en Gotenhafe en el amarradero de un transatlántico, pese a la temperatura de unos 5C todo apunta que disfrutaran de una soleada jornada, por desgracia los hombres a bordo no disfrutarían del buen tiempo, la actividad a bordo es cada vez mas frenética y aprovechan para limpiar los depósitos donde se calienta el combustible, una tarea muy desagradable