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El HMS Zulu bajo el fuego del Bismarck
El HMS Zulu bajo el fuego del Bismarck

En el Bismarck se respira un cansancio pronunciado debido al estrés de los días anteriores, la moral no es muy alta, el mismo almirante Lutjens piensa en proteger el diario de guerra, si logra salvarlo el alto mando comprenderá el por qué de sus decisiones, pensando que con esto se le absolverá de todos los héroes cometidos, al fin al cabo está a punto de perder la joya de la marina de guerra alemana, el almirante piensa enviar el diario de guerra con el hidroavión Arado, se ordena lanzar el hidroavión pero la catapulta esta averiada, no despegara nadie y con la batalla encima deciden lanzar el hidroavión por la borda, el almirante pide al alto mando que le envíen un submarino para recoger el diario de guerra, poco después se informa que un submarino se dirige a su encuentro pero nunca llegara a realizarse la entrega. En vista de la situación los hombres del Bismarck se dan cuenta de que no aparecerán los submarinos y están pendientes del apoyo aéreo prometido días antes, a las 7:57 se reciben noticias, 51 aviones de combate se dirigen a la posición del Bismarck, esta noticia levanta la moral pero los hombres no olvidan las promesas no cumplidas



El HMS Norfolk, el 23 de mayo tuvo que enfrentarse al Bismarck
El HMS Norfolk, el 23 de mayo tuvo que enfrentarse al Bismarck

En estos momentos la actitud del almirante lindeman deja mucho que desear, se encuentra en el puesto de mando de proa con el chaleco salvavidas ya hinchado, su asistente le sirve el desayuno pero parece ausente ni siquiera responde a los saludos de los oficiales que se le acercan, uno de ellos le pregunta algo sin recibir respuesta, está claro que esta actitud no ayuda mucho, a las 8:00, se llama al desayuno solo a los hombres de los puestos de combate de estribor, pero no tendrán tiempo de desayunar, suenan las alarmas, aparecen dos barcos por babor a unos 30 km. Se trata del HMS King Georges V y el HMS Rodney, por el momento el tiempo es malo pero los británicos con cierta sorpresa ven como poco apoco al tiempo va mejorando, las bajas presiones van dejando sitio a un anticiclón, esto marcara el destino del Bismarck que hasta este momento las malas condiciones meteorológicas protegieron a los alemanes de los ataques británicos, hasta el momento han sido capaces de mantener a los británicos a raya pero las cosas están a punto de cambiar


Bombardeos Junkers Ju-88
Bombardeos Junkers Ju-88

Mientras el Bismarck y los dos barcos británicos empiezan a tener un cielo despejado, no ocurre lo mismo con el HMS Ark Royal y los barcos que le acompañan que se en encuentran a unos 20 km más al sur, bajo la borrasca por el momento es imposible que los aviones despeguen, a las 8:20, el HMS Norfolk establece contacto visual con los dos buques británicos que siguen de cerca al Bismarck la batalla parece inminente, ya son tres los barcos que rondan de cerca a los alemanes. El almirante Tovey pretende situar el HMS King George V y el HMS Rodney a unos 15 km del Bismarck y a continuación dirigirse hacia el sur, si logran abarloarse, los alemanes conocerán la potencia de los nueve cañones de 406 mm y los 12 de 150mm, esta maniobra solo dará unos minutos para hundir al Bismarck o por lo menos causarle graves daños, siempre y cuando el Bismarck se dirija al norte en un curso opuesto, mientras tanto los británicos preparan todo para la batalla, para desgracia de los alemanes el crucero pesado HMS Dorsetshire se aproxima a la zona de combate que tiene órdenes de interceptar al Bismarck, su capitán informa a la tripulación su intención de atacar con los cañones después desviarse y lanzar los torpedos, la sola idea de atacar a los alemanes sin apoyo llena de miedo a los marinos que no pueden olvidar lo sucedido con el HMS Hood, pero realmente nadie les ha ordenado atacar al Bismarck, es mas todo apunta que el capitán actúa por su cuenta, la ambición desmedida y temeraria para conseguir meritos personales pone en peligro la vida de sus propios hombres,


Torre de 150 mm. Del HMS Rodney
Torre de 150 mm. Del HMS Rodney

A las 8:43, la silueta del Bismarck emerge de entre la lluvia, de inmediato se oye un grito ¡enemigo a proa! el radar indica que se encuentran a una distancia de 23 km, una distancia que se va acortando minuto a minuto, el nerviosismo se extiende por todo el barco, los marinos del interior no ven lo que ocurre pero si saben lo que pasa, solo cabe esperar que los oficiales acierten con los disparos, el Bismarck a pesar de estar muy dañado tiene sus cañones intactos con unos artilleros muy diestros en el manejo de sus cañones. A las 8:47 el HMS Rodney dispara su primera andanada, la distancia entre el navío británico y el alemán es de 22 km los seis proyectiles de 406mm tarda un minuto en alcanzar el objetivo, las columnas de agua se elevan por los aires, han fallado, a las 8:45, el HMS King George V abre fuego pero los disparos se quedan cortos, a pesar de que los británicos han abierto fuego el Bismarck no dispara tardaran varios minutos en abrir fuego a las 8:50 el Bismarck abre fuego empieza su última batalla, los hombres a bordo del Bismarck llevan muchas horas de servicio sin el menor descanso que afectan tanto al cuerpo como la mente, pero por raro que parezca la aparición de los británicos les produce cierto alivio por fin la tensa espera a terminado, deberán combatir una vez más a sabiendas que tienen pocas posibilidades.


HMS King Georges V, vista de sus cañones pesados de 350 mm.
HMS King Georges V, vista de sus cañones pesados de 350 mm.

Los alemanes eligen su primer objetivo, el HMS Rodney, el más antiguo y peor armado de los dos barcos que debe enfrentarse, los cuatro cañones de las torres Anton y Bruno disparan varios proyectiles de 380 mm, las otras dos torres de artillería no tienen ángulo de disparo, pero se quedan cortos, inmediatamente se vuelven a cargar con proyectiles perforantés de alta capacidad explosiva, poco después las dos torres abren fuego de nuevo cayendo los proyectiles a tan solo 20 metros, se ordena disparar de nuevo fallando una vez más. La precisión legendaria de los artilleros del Bismarck deja mucho que desear debido a que se ven obligados a navegar en zigzag sin que se pueda realizar los ajustes necesarios para afinar el tiro, para colmo el navío alemán se halla escorado a babor, y para complicarlo todo los capitanes de los dos barcos británicos son muy buenos marinos, tras cada andanada se colocan en el último punto de impacto convencidos de que los alemanes corregirán los datos antes de volver a disparar de este modo se pueden anticipar a los disparos de los artilleros alemanes, también ay que tener en cuenta de que los británicos disponen de una gran libertad de movimiento que sabrán aprovechar. Durante los primeros minutos de combate el almirante Tovey ordena a los dos navíos que naveguen con un curso este-suroeste con el fin de acercarse al Bismarck con la mayor brevedad posible, para más tarde abarloarse, tal como tenían planeado


Puesto de control del HMS Rodney
Puesto de control del HMS Rodney

La batalla a comenzado y de momento ninguno de los dos bandos consigue ventaja, los británicos tampoco tienen buena puntería el HMS Rodney construido en la década de 1920 cruje con cada disparo, parece que se vaya a desmontar y el HMS King George V soporta mejor el retroceso pero dispone de un armamento que no se ha probado convenientemente, hasta el punto que algunos cañones quedan inutilizados temporalmente por culpa de defectos mecánicos. Desde las 8:45, los dos navíos británicos cuentan con el apoyo del HMS Norfolk situado a unos 20 km a estribor, a este grupo se le une el HMS Dorsetshire, que ha llegado a toda velocidad desde el sur, a las 9:04 se hace oficial el Bismarck está rodeado, y el fuego continua, esta vez los proyectiles les caen desde todas direcciones, con una velocidad de 7 nudos no parece que el Bismarck tenga muchas posibilidades, así que los alemanes concentran todo el fuego sobre HMS Rodney, pero por cada disparo lanzado por los alemanes, los ingleses son capaces de lanzar cuatro, con esta estadística pronto se hará patente la superioridad armamentística británica


Centro de control de tiro del HMS King  George V
Centro de control de tiro del HMS King George V

Poco minutos después de abrir fuego contra el Bismarck los dos navíos británicos cambian de rumbo, esta maniobra les coloca en la posición correcta para abarloarse y abrir fuego contra el Bismarck, los británicos disparan con todo lo que tienen los resultados no se hacen esperar, los proyectiles impactan cerca de las torés de proa, mientras que orto proyectil impacta en el centro del navío, se desatan varios incendios en las zonas de impacto, las torres Anton y Bruno resultan dañadas, en un primer momento las dos torres continúan disparando pero pronto fallaran por completo, docenas de marineros mueren con los primeros impactos, la muerte les cogió en sus puestos de combate, poco después una de las torres de 105 mm estalla tras ser alcanzado por un proyectil, parece ser que los británicos empiezan a cogerle el truco y sus disparos son cada vez más certeros, teniendo en cuenta de que el Bismarck apenas puede maniobrar y cada vez están más cerca, fallar esos disparos sería muy lamentable y imperdonable, más bien parece un ejercicio de tiro


El Bismarck bajo fuego del HMS King George V, la foto fue tomada desde el HMS Rodney
El Bismarck bajo fuego del HMS King George V, la foto fue tomada desde el HMS Rodney

Una lluvia de proyectiles se abalanzan contra el Bismarck, son tantos los disparos que es prácticamente imposible que fallen todos, a pesar de que muchos proyectiles fallan, otros aciertan, atraviesan la cubierta principal y estallan en la cubierta de baterías o en cubiertas intermedias, otros proyectiles perforan la ciudadela y dañan el casco, poco a poco el orgullo de la marina alemana se va convirtiendo en un enorme trozo de metal en vuelto en llamas, la situación en el interior del Bismarck no es mucho mejor, mamparos que estallan, tuberías que se rompen y humo por todas las partes, para colmo de males la ventilación no funciona y las luces de emergencia fallan, muchos de los marinos alemanes no podrán salir nunca debido a los impactos muchas escotillas se deforman impidiendo cualquier huida, mientras en cubierta barios proyectiles han destruido los controles de tiro de la parte delantera, otro proyectil impacta en la cofa matando al primer oficial de artillería, Adalbert Sehneider que había recibido la cruz de hierro unas oras antes, sin poder remediarlo el puente del Bismarck salta en pedazos lanzando metralla en todas las direcciones matando a todos los oficiales destacados en el puente, lo más probable es que el capitán Ernst Lindemann y el almirante Gunther Lutjens mueran en las explosiones del puente, en solo unos segundos se pierde el puente de mando y el control de tiro principal, ahora navegan a ciegas y sin gobierno


27 de mayo de 1941, el  Bismarck se ve  envuelto en llamas
27 de mayo de 1941, el Bismarck se ve envuelto en llamas

Tras la destrucción del puesto de mando y control de tiro se informa al cuarto oficial de artillería Burkhard von Mullenheim-Rechberg, de la destrucción del puesto de mando, consciente de la inmediata perdida del navío asume con entereza su deber y ordena disparar con los cañones que les quedan, la defensa del Bismarck queda en manos de un oficial de treinta años, el joven oficial consciente de la gran responsabilidad que debe afrontar, observa a través de la mira telescópica al acorazado británico HMS King George V y ordena disparar tras varios disparos sin ningún resultado, mientras continua observando a los británicos, recibe el impacto de un proyectil a pesar de no resultar herido se dan cuenta de que han perdido el telemetro y la instalación de radar, no podrán apuntar con un mínimo de precisión, tendrán que disparar sin doto alguno haciendo casi imposible hacer blanco, mientras tanto el HMS Rodney se acerca al Bismarck a una distancia de unos 10 km y le lanza seis torpedos y el HMS Norfolk lanza otros cuatro torpedos pero no acierta ninguno, se continua disparando con cañones de 152 mm aumentando la intensidad asta desatar una cortina de fuego, pese al intensivo bombardeo el Bismarck continua su curso nor-noroeste, los británicos tienen problemas con el radar y los cañones de artillería fallan, pero estos no les causa demasiados problemas dada su superioridad, superioridad que aprovechan.