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La columna de humo del centro pertenece al HMS Prince of Wales, el humo de la derecha indica el lugar en el que el HMS Hood acaba de hundirse
La columna de humo del centro pertenece al HMS Prince of Wales, el humo de la derecha indica el lugar en el que el HMS Hood acaba de hundirse

El Prinz Eugen milagrosamente no ha sufrido ningún daño, por otro lado el Bismarck a recibido varios impactos , uno impacta en el castillo de proa que penetra en el casco por el costado de babor, el segundo impacto en la parte delantera, el agujero de entrada se localiza justo debajo de la cubierta principal, pero el de salida está bajo la ola de la quilla lo que inunda las zonas afectadas, se colapsa las bombas de achique que dejan de funcionar y para rematar una avería de las válvulas de los conductos de combustible que impiden el acceso a 1000 toneladas de fuel, se sabe que son las reservas K, esta medida habitual en los navíos alemanes que les obliga a navegar con el moro hundido aunque se suele vaciar lo primero pero en el caso del Bismarck no se ha realizado bien por olvido de los oficiales o por una avería en las electroválvulas esto hace que el Bismarck se hunda a un mas y va dejando un reguero de carburante lo que le hace muy visible a los vuelos de reconocimientos ingleses todo esto provoca que se ordene el alto el fuego y poco a poco los ingleses se distancian cada vez mas


El Bismarck tras la batalla contra el HMS Hood
El Bismarck tras la batalla contra el HMS Hood

Mientras tanto en el puente del Bismarck se discrepa en las decisiones a tomar, tanto el comandante en jefe de la flota Gunther Lutjens y el capitán Ernst Lindemann no se ponen de acuerdo en las decisiones a tomar, mientras tanto los ingleses consiguen ganar distancia poco a poco. La orden de abandonar el combate enfurece al capitán Lindeman que no comprende que se permita escapar al barco ingles, teniendo encuentra la situación lamentable del HMS Prince of Wales resulta incomprensible que se deje escapar una presa tan fácil. A pesar de las protestas del capitán el comandante en jefe de la flota no cambiara de opinión y menos dar explicaciones, cabe la posibilidad de que el comandante en jefe confundiese al HMS Prince of Wales por el HMS King George V o simplemente se atañe a las órdenes que recibió que le dejaron bien claro no desviarse de lo previsto y no correr riesgos innecesarios en todo caso tácticamente ablando es un error, pero claro el comandante se enfrenta a un dilema, debe escoger entre lo táctico o estratégico                


Base de la torre de artillería pesada Bruno, a popa del Bismarck
Base de la torre de artillería pesada Bruno, a popa del Bismarck

La primera parte de la operación Rheinubung se ha realizado con éxito pero el factor sorpresa se ha desvanecido así que el comandante en jefe de la flota no sabe muy bien qué hacer, la salida al atlántico sin ser descubierto es imposible un hecho que resultaba imprescindible para el desarrollo de la misión, sin duda alguna los ingleses movilizaran todos sus efectivos para dar caza a los dos navíos alemanes y solo basta echar un vistazo al noreste para observar en el horizonte los penachos de humo de dos barcos ingleses que siguen la estela de los barcos alemanes, los dos navíos que persiguen al convoy alemán disponen de los nuevos radares por lo que conocen la posición y velocidad del convoy alemán, este hecho no es desconocido para los mandos alemanes que conocen el nuevo radar ingles y su ventaja táctica, para complicar más las cosa el equipo de telemetría de proa del Bismarck ha quedado fuera de servicio y los daños provocados por un proyectil durante el combate a hecho perder al Bismarck 1.000 toneladas de combustible un problema de merma su campo de acción, no cabe duda de que la misión debe suspenderse pero que ruta tomar, una vez más se duda de qué hacer


Marineros del Bismarck tomando rancho en uno del muchos comedores del Bismarck
Marineros del Bismarck tomando rancho en uno del muchos comedores del Bismarck

El almirante Lutjens piensa que la mejor solución es dirigirse hacia el sur pero el inconveniente principal de este plan es que esta ruta se encuentra a mayor distancia de los puertos franceses que de los puertos noruegos, pero teniendo en cuenta las reparaciones que se realizan en le Bismarck hace suponer que estarán en condiciones de retomar a corto plazo la operación Rheinubung, también están convencidos de la inmensidad del océano les dará la oportunidad de zafarse de los británicos asimismo reponer el combustible mas adelante con un buque cisterna, sin pensarlo más deciden dirigirse a Saint-Nazaire, que se encuentra en el estuario del Loira que tiene la suficiente profundidad y espacio para albergar al Bismarck, una decisión cuestionable dado que se encuentra a 3.000km en la costa occidental francesa, a pesar de que lo más razonable sería volver a noruega que es la opinión de todos los expertos del alto mando alemán, se ordena que el Bismarck se dirija a Francia y el Prinz Eugen continúe con las operaciones del atlántico, hoy en día sabemos que el convoy alemán podría haber escapado de sus perseguidores de haber continuado los dos barcos juntos.


21 de setiembre 1939, durante la operación Rheinubung: a la derecha el almirante Rolf Carls, responsable del grupo norte, a la izquierda Hermann Goering
21 de setiembre 1939, durante la operación Rheinubung: a la derecha el almirante Rolf Carls, responsable del grupo norte, a la izquierda Hermann Goering

A estas alturas lo más importante para el Bismarck es escapar del enemigo, una tarea que resultara complicado a causa del nuevo dispositivo: el radar, para complicar más el asunto los últimos reconocimientos aéreos alemanes indican que en la base de Scapa Flow solo permanecen fondeados dos cruceros y navíos de entrenamiento lo que indica que los ingleses han iniciado un gran ataque, hoy sabemos que esa misma mañana se dio la orden a la Home Fleet así como otros tantos acorazados y portaviones cruceros y destructores, todos ellos reciben una orden muy clara dar caza al convoy alemán los ingleses saben que resultara complicado dar con el Bismarck pero al movilizar tantos barcos aumentan las posibilidades de cazarlo. Mientras en el Bismarck se respira optimismo, hasta los más escépticos dada la superioridad de la Royal Navy ahora creen posible realizar la misión con éxito, viéndose muy pronto atacando buques mercantes británicos, muy pocos saben de la decisión del capitán de suspender la operación, pese a la euforia inicial existen motivos de preocupación solo tienen que mirar a popa para ver el humo procedente de dos cruceros pesados y a medida que el tiempo avanza la proa se hunde cada vez más, debido a los daños sufridos, la inclinación es tal que la hélice de estribor a quedado al aire


En el centro el comandante de la royal navy John Catterall Leach, Winston Churchill a la derecha
En el centro el comandante de la royal navy John Catterall Leach, Winston Churchill a la derecha

Las averías en el Bismarck resultan más importante de lo que se pensaba en un principio, el agua comienza a penetrar en la sala de calderas número dos, las reparaciones de emergencia parecen aguantar pero el agua irrumpe de nuevo en las dos calderas que finalmente dejan de funcionar, el fallo a reducido sensiblemente la potencia reduciendo la potencia a 28 nudos. Los dos navíos alemanes navegan en dirección suroeste, el Prinz Eugen navega a la estela del Bismarck para poder evaluar el rastro de carburante, inmediatamente se le comunica que la perdida de combustible es muy visible pero en todo caso se ha vertido mucho, el mar huele a combustible, el Prinz Eugen se coloca en cabeza dado que el Bismarck tiene averiado el telemetro. No tarda en cambiar la meteorología y una niebla espesa inunda la mar lo que dificulta a los ingleses continuar con la persecución que a pesar de disponer de radar no son capaces de seguir a los alemanes pero los ingles localizan el rastro de combustible gracias a un hidroavión, los dos barcos que persiguen al Bismarck se le unen el HMS Prince of Wales que después de retirarse de la batalla a toda velocidad a dado la vuelta y se une al convoy ingles un hecho admirable teniendo en cuenta de la paliza recibida apenas unas horas atrás


La mañana del 24 de mayo, se aprecia en la foto que la proa se hunde mas de la cuenta
La mañana del 24 de mayo, se aprecia en la foto que la proa se hunde mas de la cuenta

Los dos navíos alemanes han reducido la velocidad de 24 nudos para evitar que los paquetes de colisión colocados en la proa del Bismarck como reparación provisional resulten dañados por una ola grande, la mejor reparación hubiera sido reparar el boqueta soldando planchas de acero, pero para lógralo se debe reducir la velocidad, pero una vez reparado no solo se podría alcanzar mayor velocidad, pero parece ser que el capitán parecía más preocupado por la pérdida de combustible, a estas alturas la tripulación es consciente de las serias averías del Bismarck y cuando se ordena cambiar de rumbo queda claro que no se enfrentaran a los buques mercantes que intentan cruzar el atlántico, al atardecer se recibe un mensaje que les informa que la fuerza h compuesta por tres barcos de guerra ingles acaban de abandonar Gibraltar, loa oficiales del Bismarck no les cabe la menor duda de que los ingleses van a por ellos, a las 18:14 el Bismarck vira a estribor y desaparece en un banco de niebla y el Prinz Eugen, reduce la velocidad y continua su rumbo, la idea es que actué como señuelo pero de repente el Bismarck se da de bruces con el HMS Sufllok, inmediatamente se produce un intercambio de disparos pero el barco ingles da la vuelta entre una cortina de humo, a pesar del encuentro con el barco ingles se consigue el objetivo, los ingleses no se dan cuenta de que el convoy alemán se ha dividido.


El Prinz Eugen en abril de 1945, el navío fue entregado a los vencedores como botín de guerra
El Prinz Eugen en abril de 1945, el navío fue entregado a los vencedores como botín de guerra

El Prinz Eugen continua en solitario y parece ser que los ingleses no les persiguen así que su principal preocupación es el combustible apenas les quedan para dos días así que solo les queda dirigirse hacia alguno de los dos buques cisterna que se encuentra al sur de Islandia. La mañana del 26 de mayo aparece por fin en el orizonte el buque chistera, inmediatamente se disponen a repostar. El 27 de mayo el Prinz Eugen navega hacia el norte con la esperanza de encontrarse con algún mercante solitario o un convoy poco protegido pero reciben noticias procedentes de un submarino italiano que a avistado cinco acorazados ingleses a gran velocidad que se dirige hacia el sur así que cambian de rumbo, pero la maquinaria del Prinz Eugen lleva trabajando desde el 19 de mayo así que se necesita con urgencia una puesta a punto por lo que se dirigen a un cuadrante tranquilo en el centro del atlántico en la misma latitud de las isla canarias cosa que no consiguen debido a que el combustible repostado está contaminado lo que impide que los quemadores se apaguen continuamente esto le impide alcanzar gran velocidad dejando al barco en desventaja en el caso de tener que salir huyendo , no les que más solución que abandonar la misión y dirigirse a puerto francés, el 1 de junio llegan al puerto bretón de Brest, en cuyos astilleros le espera una larga reparación