Muro de ladrillos

Montaremos un muro de ladrillos doble, lo primero es demarcar su posición y colocamos los ladrillos sin tener en cuenta su color y se pegaron con cola blanca, así nos da tiempo a rectificar y seca bien.

Para que nos salga una pared recta utilizamos un bastidor elaborado con listones de madera, preparamos este bastidor teniendo en cuenta donde empieza y termina y la posición de la puerta, después de colocar una fila retiramos el bastidor para comprobar que no se salió la cola y se pegue.

Para dejar una junta visible, que no sea exagerada se utilizo un folio de papel cortado en tiras, la tira tiene que ser menos ancha que la pared.

Para el remate de la pared se coloca una guía central de madera, colocamos las hileras  de ladrillos  y estos quedaran un poco voladas.

Rebajamos lo que sobre del listón para colocar las dos ultimas hileras de ladrillos y que queden con forma escalonada.


Encima de esta puerta se va a colocar un tejadillo , en esta ocasión no disponemos de mucho espacio para pegar la pieza, solucionamos el problema taladramos la columna e insertamos unas puntas con la cabeza cortada, estas se clavaran en la pieza que es de madera consiguiendo así un buen agarre.

Para simular la acumulación de musgo sobre este muro se utilizo la misma técnica que se utilizo para envejecer el tejadillo, tenemos que tener un cuenta que estos ladrillos son muy porosos antes de aplicar los efectos debemos barnizarlo, si no lo hacemos no lograremos fundir los efectos